jueves, 2 de marzo de 2017

La espada de San Pablo

Una reliquia perdida, por dos veces buscada y jamás hallada. Reproducida y una vez más extraviada. La narración popular siempre mezcla hechos reales y fabulados, pero pocas veces existen tantas certezas como las que rodean a lo que sería la historia de un objeto muy particular, vinculado desde antiguo a Toledo y conocido a lo largo de los años indistintamente como ‘la espada de San Pablo’ o ‘el cuchillo de Nerón’.

La denominación no es baladí. El arma en cuestión llegó a Toledo con la atribución de que con ella se había degollado al apóstol San Pablo, una muerte que la historia atribuye al emperador romano Nerón.La antigua tradición cristiana testifica que la muerte de San Pablo tuvo lugar en Roma entre el año 67 y el 68 después de Cristo. Su martirio se narra por primera vez en los ‘Hechos de Pablo’, escritos hacia finales del siglo II, los cuales señalan que el emperador Nerón lo condenó a muerte por decapitación. Era ciudadano romano y no podía ser crucificado. La sentencia se cumplió en el acto.

La imaginería se encargó años más tarde de recrear el martirio, incluyendo el arma que segó su vida: una espada.
Pero, ¿cómo llegó ese arma a la ciudad? La figura que presuntamente se encarga de traerla directamente desde Roma tampoco tiene desperdicio.Se trata del cardenal Egidio Álvarez de Albornoz y Luna, más conocido como Gil de Albornoz, que fuera arzobispo de Toledo entre 1338 y 1350 y cuyo sepulcro ocupa un lugar destacado en el centro de la capilla de San Ildefonso de la Catedral Primada.

Gil de Albornoz
Gil de Albornoz, fundador del Colegio de Bolonia, trajo a Toledo la presunta espada con la que fue degollado San Pablo directamente desde Roma como un regalo del Papa Urbano V. El Santo Padre número 200 mantenía una estrecha relación con Albornoz, no en vano éste había renunciado a la tiara propiciando así su elección.

Las armas eran un elemento cotidiano para un hombre como Albornoz. Con 28 años, antes de ser nombrado arzobispo de Toledo, ocupaba el cargo de arcediano de la Orden de Calatrava. Su faceta de militar y religioso lo llevó a combatir en la cruzada europea en Algeciras contra los benimerines del Reino de Fez, y, sin duda, su experiencia militar fue determinante para que Clemente VI le diera el mando del ejército papal en 1350.

Viajó desde Aviñón, sede francesa del papado, con la misión de recuperar los Estados Pontificios. No fracasó, y su figura fue determinante en la configuración del actual Vaticano. Gil de Albornoz murió el 24 de agosto de 1367 en Viterbo, y en 1371 se decidió el traslado de sus restos hasta Toledo en un cortejo por Italia, Francia y España en el que hasta el propio rey Enrique II de Castilla se encargó de portar el féretro.

En su testamento, rubricado bajo la denominación de «Canciller de Castilla y Caudillo de Italia», y en el que se detallan sus posesiones y las donaciones que hace tanto a Toledo como a Cuenca (de donde era oriundo), no figura referencia a la espada de San Pablo, por lo que es complicado datar cuándo llega ésta a Toledo.

El historiador Antonio Martín Gamero, en su libro ‘Los Cigarrales de Toledo’ (página 71), hace referencia a Albornoz como poseedor del cuchillo hasta que lo dona al convento de la Sisla. Lo denomina «preciosa reliquia» que regaló a la Catedral con otras muchas cosas que trajo de Roma.

Urbano V
Si se tiene como correcta la referencia de que Urbano V regala la espada, teniendo en cuenta que su papado duró de 1362 a 1370, y que Albornoz muere en 1367, estaríamos hablando de que el cuchillo de Nerón llegaría a Toledo en algún momento entre 1362 y 1367. Además, hay que tener en cuenta que el convento de la Sisla se funda en 1384, por lo que no se pudo cerrar la donación en vida.

Sea como fuere, lo cierto es que la reliquia terminó en manos de los monjes jerónimos de La Sisla, y desde entonces queda datado, tanto por el historiador Martín Gamero, como por Sixto Parro (‘Toledo en la mano’, tomo II, Página 13), como por Rodrigo Amador de los Ríos (‘Una excursión a las ruinas de la Sisla’, 1910), que el cuchillo era venerado por los fieles el 25 de febrero de cada año, día del apóstol San Matías, permitiéndoles besar la reliquia.

La espada estuvo en La Sisla hasta la Guerra de la Independencia, cuando se traslada por seguridad al convento de las Jerónimas de San Pablo «para que no fuera robada por los franceses», pero finalmente retorna en 1814. Permanece allí seis años más, y en 1820, debido a la expulsión de los monjes jerónimos de La Sisla por la desamortización, la madre abadesa de las Jerónimas de San Pablo escribió una carta al entonces arzobispo de Toledo, Luis María de Borbón y Vallabriga, con fecha 25 de octubre de 1820, solicitando el cuchillo de San Pablo. Fue entregado finalmente a ellas por el padre prior Fray Francisco Moreno de Guadalupe.

Allí permaneció el cuchillo hasta la Guerra Civil, momento en el que desaparece de las páginas de la historia... para pasar a los periódicos.

Se busca. El 3 de enero de 1950 el diario El Alcázar titulaba en portada: «Se busca el cuchillo con el que fue degollado San Pablo». El periodista Luis Moreno Nieto fue el encargado de recoger tan inusual acontecimiento, haciendo referencia levemente a que el cuchillo fue traído a Toledo por Gil de Albornoz y pasando posteriormente a detallar lo que ocurrió con la reliquia durante la Guerra Civil en lo que es hasta la fecha la creencia aceptada de lo sucedido.

Al llegar las tropas republicanas a la ciudad, con el Alcázar sublevado y atrincherados allí militares y Guardias Civiles, lo primero que hicieron fue tomar los conventos de la ciudad para usarlos como cuarteles. Se arrestó a las monjas, pero la historia de lo que le pasó al cuchillo llegó en boca de una de ellas a la que, «anciana e impedida», se le dejó permanecer en el convento.

El artículo del diario El Alcázar narra cómo esa monja contó que el demandadero del convento arrojó la espada, junto a una escopeta vieja que guardaba, al pozo del patio del convento antes de que llegaran las tropas republicanas. Ahí se perdió el rastro de la reliquia.

Pero, ¿quién decidió buscar en 1950 un cuchillo que prácticamente había sido olvidado por la guerra? Pues alguien que lo tenía muy presente desde antes de 1936. La orden de iniciar tan peculiar búsqueda partió del propio General Franco. Desde que en 1907 entró como cadete en la Academia de Infantería de Toledo quedó fascinado por la historia de la espada y, según relatos de las propias monjas jerónimas, solía acudir a venerar el cuchillo, que hasta 1936 se expuso en la iglesia abierta al culto del propio convento.

Papa Pío XII
Iniciar la búsqueda en 1950 tenía también la intención, según se recoge en la prensa de la época, de recuperar la reliquia para poder regalársela al Papa Pío XII para celebrar el recién instaurado Año Santo y, de paso, limar las asperezas entre España y el Vaticano que por entonces negociaban la firma de un nuevo Concordato. La búsqueda de la espada fue un acontecimiento en la ciudad. Los bomberos llegaron a descender al pozo del convento para encontrar la reliquia, buscaron por todos los tejados y se tiraron varios tabiques sin éxito. No había rastro del arma. La obsesión de Franco por el cuchillo de San Pablo le persiguió durante años. Luis Moreno Nieto, en su libro, ‘Franco y Toledo’, narra como el general solía contar la historia de la reliquia a cada uno de los seis gobernadores civiles que nombró en vida para la provincia.

Es conocida la fijación de Franco con otra reliquia, ‘la mano milagrosa de Santa Teresa’,  un guante de plata con dedos engalanados por piedras preciosas que guardaba en su interior restos incorruptos de la santa, así como que en su lecho de muerte pidió que le trajeran el manto de la Virgen del Pilar para colocarlo a los pies de su cama.

Las interpretaciones ocultistas de su vítor, que apareció de la nada para celebrar su victoria militar y desapareció casi de igual forma; su animadversión a la masonería, a pesar de que dos de sus hermanos lo eran; o la simbólica arquitectura de su faraónica tumba en el Valle de los Caídos son otros elementos que refuerzan la idea de que Franco, al igual que otros dictadores de la primera mitad del siglo XX, tenía tendencias ocultistas que, en el caso español, enraizaban con el catolicismo.

Sin éxito en la búsqueda pasaron los años, y en 1967 se produjo lo que la prensa de la época catalogó como «un hallazgo providencial». En los archivos del Museo de Santa Cruz se encontró un pergamino, compuesto por dos hojas de vitela cosidas, en el que se dibujaba el cuchillo tanto en su anverso como su reverso.

El historiador Julio Porres consideró que el documento era obra de Francisco Xavier de Santiago Palomares y su hijo Dionisio, eruditos toledanos que en el siglo XVIII se dedicaron a catalogar armas y contrastes de maestros armeros toledanos.



Con este documento se reavivaron las ascuas de la búsqueda. De nuevo el Régimen Franquista inició una campaña en prensa para dar a conocer la historia y tratar de encontrar algún rastro. La televisión naciente también fue una buena herramienta para propagar la imagen del cuchillo por si alguien conocía su paradero. Todo fue en vano.

Finalmente, ante la falta de éxito pero con tan completa descripción, se optó por realizar «dos réplicas». Los artesanos de la Fábrica de Armas se encargaron de dar forma al objeto con las indicaciones del arma registradas en el pergamino de Santa Cruz. Un artículo de ABC narra cómo el 3 de diciembre de 1967 se hizo entrega a Franco de una de las réplicas en la finca ‘Castillo de Higares’, en Mocejón, de manos del gobernador civil Thomas de Carranza.

La espada fue entregada personalmente por el ingeniero jefe encargado de la Fábrica de Armas de Toledo en aquella época, Buenaventura Osset Rey. Horas antes de ser regalada a Franco se mostró la espada a las monjas jerónimas de San Pablo, que, según recoge la crónica del periódico, «debido a la calidad de la copia creyeron encontrarse ante la auténtica».
El 14 de junio de 1969 el cardenal primado de Toledo, Vicente Enrique y Tarancón, recibió como regalo de la Fábrica de Armas la otra réplica de la espada. Curioso regalo en común para una figura que protagonizaría duras disputas con Franco y que, a su muerte, se caracterizó por su talante conciliador durante la transición.

Se cerraba así la búsqueda del cuchillo de San Pablo, que ha permanecido oculta en la memoria de los que la vivieron. Y es que, ¿dónde están ahora mismo las dos réplicas de la espada? ¿Qué pasó con ellas a la muerte de Franco y el cardenal Tarancón? Otro misterio.
 
La última espada.

Patrimonio Nacional, organismo público dependiente de la Presidencia del Gobierno y responsable de los bienes de titularidad de Estado Español, ha confirmado que no tiene entre sus inventarios, tanto del palacio del Pardo en el que residió Franco, como de toda su red a lo largo del país, ningún objeto que se corresponda con la descripción de la espada. Eso sí, remitieron a la existencia del pergamino del siglo XVIII de Palomares entre los fondos del Museo de Santa Cruz.

Museo de Santa Cruz
La Fundación Francisco Franco tampoco tiene constancia del objeto, y un nieto del ingeniero jefe de la Fábrica de Armas Buenaventura Osset, Fernando Campoy, tampoco recuerda nada del día en el que su abuelo entregó la espada al dictador. El Museo de Santa Cruz tiene aún entre sus fondos el citado pergamino, y a su vez su dirección confirmó que pudo exhibir desde 1996 a 2010 una réplica de la espada, que llegó a ellos como cesión del Museo del Ejército y que luego devolvieron.

Germán Dueñas, conservador jefe del Departamento de Armas del Museo del Ejército, confirmó que el arma les llegó a través de «fondos de la Fábrica de Armas», a la vez que no descarta la hipótesis que se hicieran más de dos réplicas.

El Arzobispado de Toledo tampoco tiene constancia que entre el patrimonio que dejara Tarancón (no es habitual llevarse los regalos) se encuentre nada parecido al cuchillo de San Pablo, mientras que en el Arzobispado de Madrid, siguiente destino del cardenal, confirman que ni en los inventarios de la Catedral de la Almudena ni en el Palacio Episcopal consta ninguna espada o réplica que perteneciera a Tarancón. Una vez más, la historia se repite y los rastros de la reliquia, ya sea copia o no, se borran.

Convento de las Jerónimas de San Pablo
Por último, y puestos a ampliar la historia de la espada, es de especial interés el relato de la actual madre superiora del convento. La Madre Teresa cuenta con 86 años. Navarra de nacimiento, entró en el convento de las Jerónimas de San Pablo en 1947 y recuerda a la perfección la primera búsqueda de la espada, un relato que entona sin recibir por parte del redactor contaminaciones de la historia plasmada en la prensa de la época.

«Vinieron y nos dijeron que iban a buscar la espada, y que si la encontraban nos arreglarían el convento. Dejaron todo patas arriba, tiraron varios tabiques y se fueron dejando las cosas peor que estaban», recuerda como testigo presencial de la búsqueda de 1950. «Buscaron en la mina», aclara para referirse, no al pozo del patio del convento, como afirma la creencia general, sino a una especie de aljibe que abastece de agua al convento, «pero no lo encontraron».

Convento de las Jerónimas de San Pablo
Y es que, la madre Teresa tiene otra versión de los hechos que contradice la oficial, y que le llegó de boca de dos de sus hermanas, que eran novicias cuando estalló la guerra en 1936. «Los soldados entraron en el convento y cuando sacaban detenidas a las monjas uno de ellos, en la portería, tenía en su mano el cuchillo de San Pablo. Algunas le gritaron que lo soltara, que era una reliquia, pero él se limitó a decir que era un arma para intentar matarles y que lo iba a tirar. Después fusilaron en la misma portería al portero (demandadero) y a un sacerdote en una columna del patio».

Con testigos, sin pozo y sin la teoría de la ocultación por parte del difunto demandadero, el destino de la espada original sigue siendo un misterio. Guardada hoy en los fondos del Museo del Ejército, la única réplica conocida mantiene vivo su legado y es el recuerdo de un mito que, muy posiblemente, aún no ha escrito su última palabra.


martes, 14 de febrero de 2017

La estrella KIC 8462852

Un estudio publicado el 5 de agosto por el astrónomo de Caltech Ben Montet, y por Joshua Simon, del Instituto Carnegie, ha revelado que el comportamiento de la estrella KIC 8462852, que se encuentra a 1.480 años luz de nosotros, es mucho más anómalo de lo que trascendió al público en octubre pasado, cuando se especuló con la posibilidad de que podrían existir mega-estructuras alienígenas orbitándola.

Las mediciones del observatorio espacial Kepler, identificaron a finales del año pasado a una pequeña estrella cuyas variaciones en brillo no seguían un patrón conocido. La misión de Kepler es el descubrimiento de planetas extrasolares orbitando a otras estrellas, por medio del análisis de las variaciones en su brillo durante el momento en el que el planeta pasa entre su estrella y nosotros.

El siguiente esquema muestra cómo se observa esta variación en el brillo dependiendo de la manera en la que el planeta pasa por delante de la estrella.Si alguien estuviese observándonos desde otro planeta, con un observatorio similar a Kepler, percibiría una variación de la luminosidad de nuestro sol de solo un 1% en el mejor de los casos por un tránsito de Júpiter. Pues bien, las observaciones realizadas por Kepler percibieron una pérdida de luminosidad de la estrella del 22% en 2011 y 2013. Si se tratase de un planeta tendría que ser enorme. Desgraciadamente, en 2015, fecha en la que tendría que haberse registrado un nuevo tránsito de este monstruo, si realmente existiese, un problema con la nave impidió que se pudiese registrar.


El observatorio ha presentado varios fallos en sus volantes de reacción. Estos dispositivos son unas ruedas que se mantienen girando en el interior de la nave, por medio de un motor eléctrico. La nave puede así, por conservación del momento angular, girar para compensar los cambios de posición cuando apuntan hacia una estrella. Se trata de piezas mecánicas que más tarde o más temprano fallan. En cualquier caso, la nave estará atenta el año que viene para comprobar si un nuevo tránsito similar a los de 2011 y 2013 se produce.

Pero no solamente es sorprendente esta pérdida de luminosidad de más del 20%. Kepler, durante un periodo de 4 años observó en KIC 8462852 unas pérdidas de luminosidad erráticas, sin seguir ningún patrón temporal que indicase la presencia de uno o varios planetas.

En el nuevo estudio, que todavía no ha sido revisado por pares, Montet y Simon volvieron a analizar los datos de Kepler confirmando lo extraordinariamente único que está ocurriendo en esa estrella. Según estos científicos, la luminosidad de KIC 8462852 ha ido cayendo paulatinamente, de manera casi lineal, durante los primeros 1.000 días. Después, el brillo disminuyó de manera mucho mas drástica durante los siguientes 200, antes de volver a una nueva caída paulatina como la anterior. Y lo que más sorprendió fue la caída súbita en varias ocasiones, hasta llegar a niveles de un 22%.

Por supuesto, algo tan extraño y que está abierto a la especulación incluso por los propios científicos, no pasa desapercibido a los ojos de los amigos de la fantasía, que apuestan por teorías poco probables como que las variaciones de luminosidad se deben a la presencia de una una esfera de Dyson. Uno de los conceptos más fascinantes de la física y la ciencia ficción.

 Teorías 
 
Las primeras teorías que asociaban el fenómeno a un origen extraterrestre no tardaron en aparecer, por supuesto, pero dos comprobaciones independendientes buscando haces de láser y señales de radio han dado las dos negativo. Algunos especularon con una esfera de Dyson. Esta estructura fue propuesta por primera vez por el escritor de ciencia ficción Olaf Stapledon, en su novela “Hacedor de estrellas”, y posteriormente popularizada por el físico Freeman Dyson. Según éste último, las necesidades energéticas de civilizaciones super-desarrolladas llegarían hasta unos umbrales que hoy se nos hacen inimaginables, al igual que el consumo energético que necesitamos hoy era inimaginable hace 1.000 años. Ello obligaría a capturar al máximo la energía liberada por el sol, creando super-estructuras alrededor de la estrella para conseguirlo.

Aunque es una hipótesis de ciencia-ficción, muchos físicos se han planteado en serio la idea y han debatido sobre las características técnicas que tendría que tener semejante ingenio. Hasta se han llevado a cabo estudios astronómicos en busca del rastro de infrarrojos que dejaría un objeto estelar así. Si hacemos caso a lo que han calculado los físicos Ibrahim Semiz y Salim Ogu, de la Universidad de Bebek, en Estambul, si las esferas de Dyson existen podrían ser casi indetectables por el momento.

La comunidad científica ya ha advertido que, esferas de Dyson aparte, el hecho de que la fluctuación se deba a vida alienígena es muy, muy, muy improbable.

La segunda teoría, más plausible y que atribuía el fenómeno a cometas, también está empezando a tambalearse dejando a los astrónomos todavía más perplejos que cuando descubrieron por primera vez las anomalías de KIC 8462852. Lo más importante es que analizando fotografías estelares en un periodo de más de un siglo (las primeras remontan al s. XIX), Bradley Schaefer de la Universidad de Louisiana ha comprobado que el brillo total de KIC 8462852 ha decaído en un 19% algo que es “completamente sin precedentes para este tipo de estrellas”

¿Qué sucede, entonces, exactamente? No lo sabemos, pero los científicos si tienen claro el siguiente paso: hacen falta más datos. Con ellos probablemente podamos descartar cualquier teoría loca (ahora mismo están todas sobre la mesa) y averiguar por fin qué ocurre con sus misteriosas fluctuaciones de brillo. Hasta entonces, la verdad está ahí afuera.
 
Crowdfunding para seguir investigando

Por lo general, casos aparentemente inexplicables como este suelen llevarnos a realizar nuevos descubrimientos que nos ayudan a entender un poco mejor cómo funciona el universo. Por eso, Tabby Boyajianm el descubridor del fenómeno y la razón por la que a la estrella se la conoce como Tabby, lanzó una campaña de Kickstarter para poder seguir investigando.

Con ella consiguió recaudar 107.421 dólares con los que poder cubrir los gastos de un año de observación desde el observatorio Las Cumbres. Boyajianm espera que este año sea suficiente para resolver los misterios alrededor de esta estrella situada a 1.480 años luz de nuestro planeta, habrá que esperar para ver si lo consigue.


lunes, 6 de febrero de 2017

A lo largo de la historia del gaming existen muchos huevos de pascua ocultos (Se conoce como huevo de pascua a secretos intencionados que se esconden en un videojuego para que los jugadores los descubran jugando) dentro de los videojuegos, los hay  de todo tipo, algunos graciosos, niveles escondidos o haciendo referencia a otros videojuegos. En esta ocasión toca al juego Trails Evolution de arcade que salio para Xbox 360 y para Windows lanzado en el 2012, aquí se esconde uno de los mas grandes y asombrosos huevos de pascua de la historia de los videojuegos, tanto así que aun  no se ha resuelto por completo el acertijo.

Todo comenzó cuando los usuarios se dieron cuenta de unos extraños mensajes dispersos por todo el juego en carteles de madera sin mucho sentido, el usuario Murdoc Loch logró colocar estas letras al azar en un sistema de cifrado llamado vinégre. Como resultado arrogó un mensaje con instrucciones a seguir para pasar a la siguiente parte del acertijo:

- "In-game music to 0 from the game options nature calls with Scorpion. Start and pass the first chackpoint. Leap from the rock and stop on the next rock. Push the right stick, up, down, up, down, up down, left, right"- .

Nature Calls es el nombre de un nivel del juego y Scorpion es el nombre de una de las motos disponibles, se debe de bajar el volumen de música a 0, después de pasar el primer checkpoint de dicho nivel con la moto y pulsábamos la combinación de botones, se escuchara una canción que con su letra nos dará mas pistas para pasar a la siguiente etapa del acertijo.



En español la letra dice:

-"Despierta y escucha, los secretos se ocultan en las notas brillantes, tus oídos no pueden capturarlos, tendrás que transformarlas en algo visible. Estate para encontrar una linea codificada, la decodificación debe ser aplicada"-.

Pero allí no acaba todo ya que después de haber sido descubierto esta nueva pista se analizó el espectro de sonido, intervalos de tiempo algunos largo y otros cortos, formado un mensaje en codigo morse:
“.-.-.-.-.-.-..-. ..-..-.-.. .-..- – -. .-.-. . -. -.-. — -.. . … .-.-.- -.-. — -“.

Al introducir este nuevo código en Google, los mandó directamente a la website www.fixedpatternencodes.com (Esta pagina esta aun en funcionamiento puedes ver la Aquí) que solamente mostraba una imagen a color gris que al aplicarle ciertos filtros revelaba un nuevo mensaje cifrado.

De nuevo otro acertijo, esta vez trató de un poema en latín del autor romano Tito Lucrecio Caro, pasadas 3 semanas, en el sitio web fueron apareciendo apareciendo una imagen por día durante 21 días, dichas imágenes estaban relacionadas a un científico y estas fueron ordenadas en orden alfabético, por poner un ejemplo, el padre de la bomba atómica del proyecto Manhattan fue J. Robert Oppenheimer, la tabla periódica le corresponde a Dmitri Mendeleev, etc.

La respuesta obtenida fue “Big Freeze With No Complete End”, esto es una referencia a una de las posibles teorías del fin del universo, los que lograron resolver el acertijo anterior recibieron 4 coordenadas las cuales conducían a unas cajas ocultas en el mundo real, distribuidas a lo largo del planeta en las ciudades de San Francisco, Bath, Helsinki y Sidney.



   Sydney, Australia
 
El primero objeto oculto se encontró dentro de un muro, en la región de Sidney, Australia, al abrir la caja se encontró con la primera llave y una placa metálica con un grabado que decía: “It seemed like forever ago” y al reverso ” Midday in year 2113. 1st sat in aug, one o five keys will open the box underneath the Eifel Tower” ( a mediodía en el año 2113, primer sábado de agosto, una de cinco llaves abrirá la caja debajo de la Torre Eifel).

Bath, Reino Unido
L0RD Melchett, un habitual usuario de la comunidad de Trials fue la persona que recuperó el paquete oculto en Bath, Reino Unido. Las coordenadas lo llevaron a un cementerio en las afueras de Bath. Era evidente que el que escondió estos paquetes tenía una habilidad para elegir lugares interesantes. La pista lo llevó hacia la tumba de Henry Herbert Hale. L0RD Melchett decidió darle el paquete a otro usuario, que pensaba era más digno que él, así que se lo dio a Morfyboy, un Verdadero Fan.






 
San Francisco, Estados Unidos
Despúes de muchas vueltas y errores, el usuario Maurice, encontro la tercera llave enterrada según las coordenadas en San Francisco, Estados Unidos de América.Las cajas de Sydney, de Bath y de San Francisco todas tenían los mismos contenidos exactos incluyendo la llave y la placa.

Helsinki, Finlandia

Cuando se dieron a conocer los lugares, Helsinki estaba en el centro superior de la página, en letra más grande. Es también la ciudad natal del equipo Redlynx y el paquete escondido allí era un poco más interesante. Danil, un recién llegado a los foros Redlynx partió en un viaje inolvidable a través de Helsinki. La dirección resultó ser la oficina de la revista de juegos finlandesa Pelaaja (traducción: "Gamer". Ahí se le entregó una placa de metal y tres trozos de papel.

 Los documentos tenían al parecer más de 300 años de antigüedad. Eran franceses y se relacionan con una venta de la tierra y el dinero del préstamo para una propiedad francesa de la década de 1700. La primera línea de uno de los documentos legales se inicia con: "Hoy 25 de abril, de mil setecientos cuarenta antes del mediodía (o mediodía)". Nuevamente esto llevaba a un pequeño cementerio.La pista era "Bajo el monte de hierba donde la roca se reúne con la hierba". Después de mover un poco de paja, allí estaba.


Existe una quinta llave pero no de manera física, esta se podrá desbloquear dentro del juego en el editor de niveles, la llave está sepultado en un cerro. Aquí se puede ver la entrevista que se realizó a la mente maestra que esta detrás de este gran misterio, en el que aclara que este gran misterio culminará en año 2113 y es en serio.





Y aqui os dejo unas cuantas instantaneas mas de este extraño y rocambolesco secreto. Lo unico que se sabe es que el desarrollador de RedLynx, Antti Ilvessuo, ha declarado que la solución a este enigma se resolvera en 2113, puesto que ya han arreglado que los titulares, o herederos, de llaves reciban algo en esa fecha. ¿Que sera? Eso es algo que nosotros nos llegaremos a ver.

Todas las llaves se encontraban en un cofrecito sellado con cera como el de la imagen
El contenido de todos los cofres, salvo el de Helsinki era la llave mas una plaquita de hierro grabada por ambas caras
a mediodía en el año 2113, primer sábado de agosto, una de cinco llaves abrirá la caja debajo de la Torre Eifel
Reverso de la placa metalica
El extraño alfabeto encriptado que aparecio en la web, la respuesta era -Big Freeze With No Complete End-
Lugar donde se encontro la caja de Helsinki
La caja semienterrada donde incaba la pista
Esta caja contenia un cofre y un reloj